martes, 26 de marzo de 2013

¿Qué son estos granitos? Molluscum contagiosum





¿Qué es?

En los últimos años ha aumentado notablemente la frecuencia de niños con Molusco Contagioso. Se trata de unas pequeñas lesiones del color de la piel, como pequeñas verruguitas brillantes que pueden aparecer en cualquier zona del cuerpo. Son producidas por un virus y parece que la vía de propagación preferente, aunque no exclusiva, es el agua de las piscinas. Los pacientes con atopia son especialmente susceptibles, siendo los moluscos, en estos casos, más difíciles de combatir, posiblemente porque el rascado que caracteriza a la enfermedad ayuda a su propagación.

¿Cómo tratarlos? 


A pesar de ser un proceso benigno suele ser un motivo frecuente de consulta en dermatología pediátrica. Hay que saber que se trata de un cuadro autorresolutivo, pero el período de eliminación espontáneo es muy variable, pudiendo llegar a más de 12 meses. Por ello, y fundamentalmente por motivos epidemiológicos (contagio entre hermanos, piscinas, deportes de contacto físico….) se encontrará que su pediatra o su dermatólogo le recomendará eliminar los moluscos. Existen varias técnicas posibles. Los dermatólogos pediátricos solemos preferir la técnica de raspado o curetaje mediante cucharilla quirúrgica. Es una técnica rápida, limpia, tolerable y que los dermatólogos manejamos a la perfección. Se puede facilitar el curetaje mediante la aplicación previa de crema anestésica, siempre tras valoración y prescripción por el médico o enfermería, pues los anestésicos tópicos no están exentos de riesgo.

Los moluscos pueden eliminarse también con la aplicación tópica de alguna sustancia ácida o caústica sobre las lesiones. Puede administrarse en consulta o en domicilio. La ventaja es que inicialmente el niño no siente molestias. En contrapartida suelen ser sustancias agresivas localmente y que producen quemadura e irritación, mal tolerada con posterioridad y que hace que el niño se rasque, con el consecuente riesgo de infección, propagación y mala cicatrización. Se emplean en casos localizados o de difícil acceso.

La aplicación de métodos térmicos (frío o calor) está contraindicada para el tratamiento de los moluscos, pues el riesgo de secuela es muy elevado.

¿Se pueden prevenir?

Se desconoce exactamente su vía de transmisión, con lo cual tampoco pueden darse consejos precisos en cuanto a su prevención. Se aconseja duchar a los niños después de actividades acuáticas y que no compartan bañeras ni toallas. La piel deshidratada parece más propensa a la adquisición del virus, por lo que puede ser recomendable usar cremas emolientes a diario. La administración de fármacos inmunoestimulantes para ayudar a las “propias defensas” debe ser supervisada siempre por su médico.

Dra. M. Isabel Martínez de Pablo. Servicio de Dermatología de la Fundació Hospital de Nens.

viernes, 22 de marzo de 2013

Grupos de apoyo a la lactancia materna

Todos sabemos que la lactancia materna es la alimentación óptima del recién nacido y el niño pequeño; sin embargo sigue habiendo muchas madres que, aun habiéndolo intentado, abandonan la lactancia muchísimo antes de lo esperado.

Las mujeres no tenemos un “instinto de lactancia”, esto es algo que se aprende y que en muchas culturas continúa transmitiéndose de generación en generación, en el entorno social y cultural, como algo cotidiano y natural en la crianza de un bebé, y las dificultades que puedan aparecer se resuelven fácilmente con la ayuda y los consejos de una madre, una hermana, una amiga….y en muchos casos ni siquiera llegan a vivirse como un verdadero problema sino como un paso más en ese aprendizaje que implica ser madre y en el que la lactancia está incluida.


Lamentablemente, en nuestra sociedad actual, cada vez son más las mujeres que se encuentran lejos de su familia de origen cuando comienzan a armar su propia familia, o que, aun teniéndola cerca, no consiguen el apoyo adecuado a la hora de amamantar porque sus propias madres ya forman parte de la “cultura del biberón”, de las leches artificiales, de los bebés regordetes para ser considerados sanos, etc... porque ésos son los conceptos que les han transmitido también a ellas y que tienen incorporados como “normales”.

Y es fundamentalmente en este contexto donde los grupos de apoyo a la lactancia  asumen un rol primordial, porque constituyen ese núcleo donde la embarazada, la madre reciente, las madres experimentadas y la comunidad en general se reúnen para compartir un tiempo, experiencias, buscar ayuda concreta, etc.

De hecho, un punto importante en vistas a conseguir una lactancia exitosa es fomentar el contacto de las madres con los grupos de apoyo ya desde el embarazo para recibir información y apoyo.

Es un ámbito de ayuda básicamente de madre a madre, donde los profesionales de la salud tenemos una función de escucha, de moderación, de información, para ofrecer entre todos diferentes recursos y alternativas y que cada madre pueda sentirse segura y autónoma en la toma de decisiones en relación a la lactancia y a la crianza...

No es un espacio de crítica sino de reflexión, de intercambio, donde la familia en su totalidad está invitada y donde intentaremos derribar los mitos que hacen de barrera a la lactancia y aprender entre todos a conseguir una lactancia feliz en el contexto de una maternidad-paternidad saludable y disfrutada.

Artículo redactado por la Dra. Paula Rodríguez, pediatra consultora de Lactancia Materna. El próximo día 25 de abril a las 10 de la mañana se iniciarán las reuniones del Grupo de Lactancia Materna de la Fundació Hospital de Nens que ella coordinará, y que tendrán lugar los jueves semanalmente entre las 10 y las 11 de la mañana.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Gastroenteritis y deshidratación

Estos días en que parece que la temporada de gripe va llegando a su fin, la actividad hospitalaria vuelve a un ritmo menos intenso. Los cuadros de origen respiratorio han dado paso a otro tipo de virus en el ambiente que están ocasionando problemas gastrointestinales. En algunos de los niños hemos detectado la infección por rotavirus. Otros tienen virus similares que se caracterizan por dar niveles variables de fiebre, vómitos y/o diarreas.

En caso de tener una gastroenteritis, uno de los aspectos más importantes es mantener un correcto estado de hidratación. Por posibilidad de pérdida de líquido, aunque los vómitos pueden parecer muy abundantes (quizá por la forma como se “expulsan”), la realidad es que la diarrea tiene mayor capacidad de originar pérdida de líquido y deshidratación. 


La deshidratación se producirá en aquellos casos en los que hay un desequilibrio entre lo que se pierde (por diarrea principalmente, y/o por vómito) y las entradas de líquidos que se produzcan. Lógicamente a más pérdidas, serán necesarias más entradas. Y este hecho puede suponer un problema en algunas ocasiones en las que el niño está desganado y poco animado.

Cuando se producen pérdidas de líquido, el mecanismo natural que se activa es la sed. Por eso por ejemplo en verano, cuando hace más calor, sudamos más y transpiramos más, tenemos más sed y bebemos más líquidos de forma espontánea. Así que en caso de gastroenteritis es bueno reforzar ese mecanismo que ya tenemos de forma fisiológica e ir ofreciendo líquidos de forma frecuente especialmente a los más pequeños que por edad no “saben” pedirlos.

La valoración del estado de hidratación se hace contrastando algunos datos clínicos, algunos de los cuales son fácilmente observables a simple vista. Por ejemplo, un niño deshidratado dejará de producir diuresis o hará muy poquita con el fin de “ahorrar” pérdidas de agua. También tendrá más tendencia a dormir, a tener los labios y la lengua secos y a si llora, hacerlo sin lágrimas.

Para determinar que un niño está deshidratado no se necesitan analíticas ni pruebas de laboratorio. Las analíticas tiene sentido una vez se constata la deshidratación, para comprobar el grado de descompensación metabólica y establecer cuál es el suero más adecuado para cada situación (es decir, no todas las deshidrataciones son iguales, y la forma de rehidratar también variará).

Para tratar deshidrataciones leves y –muy importante- también para evitarlas, es conveniente ofrecer suero de rehidratación oral que venden en las farmacias. Existen diferentes fórmulas comerciales. No todas son iguales, y es preferible guiarse por la que indica el pediatra. En cualquier caso los preparados de farmacia tienen unas garantías de composición que no se obtienen con fórmulas caseras ni con bebidas para deportistas.

Para hacernos una idea orientativa de cuánto suero debemos administrarle a nuestro hijo, una forma de calcularlo es dar 10 mililitros de suero por kilo de peso por cada diarrea y 2 mililitros de suero por kilo de peso por cada vómito. Así por ejemplo, si nuestro bebé pesa 10 kilos, tendríamos que ofrecerle 100 ml de suero por cada diarrea y 20 mililitros de suero por cada vómito. Son cantidades aproximadas y no debe forzarse en exceso su toma, manteniendo la ingesta del resto de líquidos habituales y también en lo posible, la alimentación. 

Dra. Amalia Arce, responsable de E-Salud

lunes, 11 de marzo de 2013

Identificación inequívoca de pacientes

Los sistemas de identificación de pacientes son un aspecto clave de la seguridad del paciente. Los casos en que el paciente sufre un evento adverso a resultas de la atención médica que recibe en un centro sanitario, comportan la existencia de un problema de seguridad especialmente destacable cuando son debidos a un problema con su identificación.

Un estudio llevado a cabo en el National Health System (NHS) determinó que hasta un 10% de los pacientes podían sufrir eventos adversos como consecuencia de la atención médica recibida en los centros hospitalarios y eso se traduce en 850.000 pacientes al año en el Reino Unido. La mitad de estos acontecimientos eran prevenibles. Y los resultados observados en el Reino Unido son similares a los de otros países como España.

No hay datos precisos de la frecuencia y el coste de los errores por identificación incorrecta, pero la evidencia disponible indica que deben representar una proporción significativa del total de eventos adversos. La Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations (JCAHO) informó que la identificación incorrecta de pacientes producía un 13% de los errores médicos en la cirugía y 67% de los errores en las transfusiones. El hecho de que en el año 2004, las mejoras de los sistemas de identificación de pacientes fueran el primer objetivo del programa de seguridad del paciente, da una idea de la importancia de los mismos.

La pulsera identificativa es la más utilizada en nuestro entorno. Los datos que suelen constar son: el nombre del paciente, número de Historia Clínica, fecha de nacimiento, cama, CIP, sexo, servicio y otros (fecha de ingreso, domicilio, teléfono, centro de procedencia, etc).

Actualmente, existen otros sistemas de identificación que se incorporan o se utilizan
conjuntamente con el brazalete identificativo:
-      Código de barras. Es quizá la tecnología de codificación más conocida para la identificación en general. En el momento actual, representa la mejor tecnología para identificar los
pacientes en el brazalete.
-      Identificación por radiofrecuencia (RFID) utiliza la transferencia de los datos por radiofrecuencia entre un lector y la etiqueta. Se trata de una tecnología más
sofisticada y con mucho potencial que se está desarrollando muy rápido. A largo
plazo, la identificación por radio frecuencia puede representar la mejor solución si
consigue reducir su coste y ampliar el uso de su aplicación y aceptación pública.
-      Tecnología biométrica (huellas digitales, escáner del iris) se hace cada vez más frecuente en nuestras vidas y puede llegar a ser más aceptada en general. Este sistema utiliza un identificador personal y único en el proceso de verificación de la información con la ventaja de que elimina la posibilidad de error en el paso de transferir la información a un código de barras o en la etiqueta de radiofrecuencia.


Aunque potencialmente estas técnicas mejoran cuantitativamente la seguridad del
paciente, siempre existe el peligro de crear nuevos tipos de errores si no van acompañadas de procesos de verificación de la información que sean bien diseñados y llevados a cabo correctamente dentro de un marco general de cultura de la seguridad.
Partiendo de este punto de vista, los procedimientos elaborados por las entidades sanitarias son la clave del éxito. Independientemente de la herramienta utilizada (sea esta más o menos sofisticada) la claridad de los pasos a seguir es esencial para reducir a la mínima expresión el riesgo de una identificación incorrecta.

Protocolo de identificación de pacientes de la Fundació Hospital de Nens de Barcelona
-        Servicio de Urgencias
Se procederá a la identificación mediante pulsera a aquellos pacientes que permanezcan en régimen de “Unidad de Estancia Corta “y aquellos pacientes que estén pendientes de ingresar  en la planta de Hospitalización.
-        Hospital de día
Se procederá a la identificación del paciente una vez ingresado en la unidad y tras la comprobación de datos personales.
-        Unidad de Hospitalización
Los pacientes derivados del servicio de Urgencias hay que comprobar  si están correctamente identificados mediante pulsera identificativa.
Los pacientes que ingresan para realizar una intervención quirúrgica o vienen del domicilio con un ingreso programado, se identificará una vez ingresado en la unidad y una vez comprobado los datos personales.

1.- En la pulsera identificativa ha de constar  los “Datos Identificativos  Inequívocos “son aquellos que pertenecen a un solo paciente y que no pueden ser compartidos con otros.
·         Nombre  y Apellidos del paciente.
·         Fecha de Nacimiento.
·         Nº Historia Clínica HNB.

En la pulsera también constará la habitación asignada.

2.- Antes de colocar al  paciente la pulsera, hay que informar al paciente y  familia, reforzar la importancia de que la lleve colocada durante su estancia dentro de las instalaciones hospitalarias.

3.- Colocación de pulsera:
·         Brazo dominante (zona de elección).
·         Brazo contrario.
·         Extremidades inferiores comenzando por la EEII derecha

4- Reposición de pulsera:
Hay que reponer la pulsera del paciente:
·         Por rotura
·         Por deterioro y/o datos ilegibles
·         Datos erróneos o cambio de cama
·         Cuando detectamos que el paciente no la lleva

5- Retirar la pulsera:
·         Al Alta del paciente
·         Intolerancia: por alergia a alguno de los componentes de la pulsera
·         Por necesidades asistenciales: vía periféricas, yesos… ( cambiar de lugar )
·         Negativa de la familia: dejar constancia en el registro de enfermería. 

Pulsera identificativa de recién nacido en los años 70

 Fuente de información: Aliança per la Seguretat dels Pacients a Catalunya http://www.seguretatpacient.org/cms/index_staging.html

Dr. Ferran Cachadiña, Direcció de Planificació, Organització i Qualitat