miércoles, 16 de enero de 2013

Vacuna contra el neumococo

A veces oír hablar de este microbio puede parecer que se habla de un desconocido. Nada más falso. Las infecciones por neumococo son una de las principales causas de muerte de los niños de los países de renta baja. En los países de renta alta, el problema de estas infecciones se polariza principalmente en los dos extremos de la vida. Los niños menores de 2 años y los mayores de 65. En el grupo de los niños la mortalidad es baja y asociada fundamentalmente a meningitis. No obstante también se producen bacteriemias. En los adultos la neumonía es la principal causa de muerte.

Aunque la meningitis por neumococo es poco frecuente (menos de 1 caso por cada 100.000 personas), es mortal en más o menos 1 de cada 10 casos infantiles. Con posibilidad importante de secuelas en los casos que sobreviven. Secuelas cerebrales y sordera que conllevarán limitaciones importantes en su vida escolar y adulta.


En la actualidad hay 93 serotipos de la bacteria, con diferente capacidad patógena e invasiva, para colonizar la nasofaringe y que pueden ofrecer resistencia a los antibióticos. La transmisión es de persona a persona por contacto directo. El hecho de la aparición de resistencias antibióticas puede hacer difícil tratar infecciones graves como las meningitis. Esto hace aún más importante la prevención.

La vacuna del neumococo se ha preparado en relación a los serotipos que más frecuentemente provocaban enfermedad invasiva. En un primer momento, desde el año 2000, sólo era por 7 serotipos, en la actualidad existen frente a 10 y 13 serotipos. La introducción de la misma ha alcanzado diferentes objetivos:

a) Reducción de enfermedad invasiva para serotipos incluidos en la vacuna.
b) Reducción parcial de las enfermedades no invasivas.
c) Reducción del nivel de colonización nasofaríngea por serotipos vacunales.
d) Reducción de colonización por serotipos resistentes.
e) Inmunidad de grupo, cuando se aplica de forma sistemática a la población menor de 5 años con reducción de enfermedad en no vacunados.

Conseguir estos éxitos con la gravedad de las meningitis neumocócicas es motivo suficiente para aconsejar la vacunación de nuestros niños desde los primeros meses de vida. Hay que recordar la gravedad marcada por debajo de los 2 años, momento en que se sociabiliza el niño en las escuelas infantiles, donde hay facilidad de transmisión del neumococos por la proximidad entre ellos con los juegos y la repetición de enfermedades víricas respiratorias que pueden favorecer la invasión de bacterias colonizadores de la faringe como es el neumococo, en periodos de invierno y principio de primavera.

La posibilidad de que se produzca un reemplazo de serotipos más habituales por otros por el hecho de las vacunas debe hacer que se esté atento a los posibles cambios para administrar nuevas dosis vacunales con las nuevas vacunas que aparezcan en el futuro, como ha sucedido con los niños vacunados inicialmente con la que sólo tenía 7 serotipos.

Article original del Dr. Martínez Roig, pediatra especialista en Malalties Infeccioses i consultor clínic de la Fundació Hospital de Nens.

miércoles, 9 de enero de 2013

Vacuna contra la varicela

La varicela es una enfermedad vírica, casi conocida por todos. Se manifiesta con unos granitos con líquido (podemos llegar a tener de 250 a 500), que hacen costra y pican. Así de simple es lo que piensan muchas personas. A veces sin embargo, no es tan sencillo. La enfermedad también puede dar problemas graves. Por el propio virus en el caso de lactantes por debajo de los 12 meses, a personas con problemas de defensas por infecciones añadidas por otros microbios.

Las hospitalizaciones se producen en cada 2-3 personas por cada 1000 casos, las complicaciones importantes pueden suceder a 1 de cada 100.000 niños y los casos de muerte 1 de cada 60.000.

El hecho de tener las lesiones en la piel, hace que ésta, tenga menos posibilidades de defensas frente a infecciones secundarias a microbios. Los microorganismos utilizan las lesiones de la varicela como puerta de entrada para diseminarse por el organismo. Pueden producirse lesiones de tipo necrosante, que requieren actuaciones quirúrgicas rápidas. Pero las lesiones por microbios pueden no quedar únicamente en la piel y tejidos subcutáneos. El pulmón, la pleura o las articulaciones son lugares donde también se pueden producir lesiones supuradas. El microbio principalmente responsable es el estreptococo, que puede producir toxinas muy lesivas.

El propio virus de la varicela también puede provocar inflamaciones del sistema nervioso o alteraciones de la coagulación. Todas las complicaciones pueden incrementarse en pacientes inmunodeprimidos.

La duración de la enfermedad es de una semana. El virus contagia durante el día o dos días previos a la aparición de la erupción y lo sigue haciendo hasta que todas las lesiones son costras. Esto supone una limitación de la vida social del niño durante aproximadamente una semana, tanto para protección propia, como para evitar problemas a las personas del entorno. Limitación en la que el entorno también está implicado. La familia debe planificar el cuidado del niño, y de ahí las pérdidas en jornadas laborales, etc.


Todo esto ocurre durante la infancia, pero el riesgo se incrementa por encima de los 15 años. En la edad adulta la mortalidad por varicela se incrementa 15 veces. Durante las primeras 20 semanas de embarazo puede ocasionar la muerte fetal o el síndrome de varicela congénita con atrofia o cicatrices en las extremidades con posibilidad de afectación neurológica y ocular. La infección a partir de las 20 semanas de gestación puede dar lugar a una varicela fetal asintomática y herpes zóster en época temprana de la infancia. Si la madre desarrolla la varicela desde 5 días antes del parto hasta 2 días después del mismo, el bebé desarrolla una forma grave de varicela.

Se debe recordar también que la varicela solamente es la primera infección por ese virus, que permanece durmiente y que puede reaparecer en forma de la segunda forma de infección, que es el herpes zóster.
Visto todo esto, la conclusión a extraer es que la varicela no consiste solamente en unos granitos que pican.

La vacuna es la mejor opción para la prevención de la infección por el virus de la varicela en la persona inmunocompetente. Es una vacuna segura y bien tolerada. Puede existir varicela en vacunados con una sola dosis, por la disminución de la protección a largo plazo o por fallo primario en la respuesta vacunal (7,3% frente al 2,2% de los vacunados con dos dosis). Por lo tanto, es importante una segunda dosis de recuerdo.

La varicela en los casos vacunados, suele ser con un número bajo de lesiones (generalmente 50 o menos), poca fiebre y recuperación más rápida.

Artículo original del Dr. Martínez Roig, pediatra especialista en Enfermedades Infecciosas y consultor clínico de la Fundació Hospital de Nens. 

miércoles, 2 de enero de 2013

Vacuna contra el rotavirus

A veces cuando oímos hablar de diarreas graves o importantes, sólo pensamos en las producidas por salmonela (mayonesas, huevos, pasteles con crema). Nada más lejos de la realidad entre los niños y en una población como la nuestra.

Agente y epidemiología

El rotavirus es el microorganismo más común que causa gastroenteritis durante la infancia. Anualmente en Europa causa la muerte de alrededor de 7.000 niños con más de 150.000 hospitalizaciones por esta causa. Sin embargo, el problema es superior en los países con bajas rentas.
En los países desarrollados supone el 2,5% de las hospitalizaciones anuales en los menores de 5 años, con un 20% de casos de contactos de adultos, que también enferman. 
Es una infección estacional. En nuestras latitudes los casos se producen principalmente durante el invierno. 
El periodo de incubación de la enfermedad por rotavirus es de aproximadamente 2 días. Los humanos somos el único reservorio y la transmisión se produce por vía fecal-oral. La eliminación del virus se produce incluso después de la curación de los síntomas, durante unas 2 semanas .
Se trata de un virus que sobrevive durante largos periodos en los juguetes, superficies duras y manetas de las cerraduras de las puertas.
La transmisión puede ocurrir a través de la ingestión de agua o comida contamindada, y mediante contacto con superficies u objetos contaminados. 
La higiene de manos es fundamental para romper la cadena de transmisión del virus. 
Primera conclusión: Nos debe preocupar por su facilidad de transmisión entre las personas del entorno familiar, guarderías y parvularios. 


La enfermedad

Está caracterizada por vómitos y diarreas líquidas durante 3-8 días, y se presentan con frecuencia también fiebre y dolor abdominal. No son infrecuentes las formas acompañadas de deshidratación grave, que son las que pueden conducir a la muerte del paciente.
A veces se comporta como una diarrea crónica por la afectación de la mucosa intestinal. con las consiguientes repercusiones de intolerancia a la lactosa y a las proteínas de leche de vaca, con posibilidad de repercusión sobre la nutrición.
Segunda conclusión: No son infrecuentes la deshidratación grave y las posibles repercusiones nutricionales. 

La prevención

Las mejoras en la higiene y en las medidas sanitarias no son suficientes para reducir de forma marcada los casos de diarrea por rotavirus en los países de renta alta. La mejor manera de proteger a los bebés es vacunándolos contra el rotavirus. 
La vacuna contra el rotavirus es una vacuna oral, no se inyecta. Es una vacuna que no prevendrá la diarrea o los vómitos provocados por otros gérmenes, pero es muy eficaz en la prevención de las diarreas y los vómitos que provoca el rotavirus. La mayoría de los que la reciben, no presentan diarreas por rotavirus y, casi todos ellos, quedan protegidos de los cuadros severos de diarrea por rotavirus. 
Tanto los niños vacunados como los que no han recibido la vacuna pueden enfermear por rotavirus más de una vez, ya que existen diferentes tipos de rotavirus y porque ni la vacuna ni la infección adquirida de forma natural proporcionan una protección total frente a futuras infecciones. Sin embargo una segunda infección tiende a ser menos grave que la primera.
Tercera y última conclusión: Al disponer de una vacuna efectiva, tiene importancia aplicarla para
- Desde el punto de vista individual: Proteger a lactantes y niños pequeños frente a las formas graves de gastroenteritis aguda, previniendo sufrimientos y hospitalizaciones.
- Desde el punto de vista familiar: Se evitarán pérdidas de jornadas de trabajo de los padres y las repercusiones sobre la dinámica familiar de guarda del niño.
- Desde el punto de vista social: Reducirá la carga de enfermedad y la utilización de recursos.

Artículo del Dr. A. Martínez Roig, pediatra especialista en Enfermedades Infecciosas, y consultor clínico de la Fundació Hospital de Nens.