miércoles, 17 de abril de 2013

Doctor, ¿mi hijo será asmático?

Ésta es quizá una de las preguntas más frecuentes con la que nos encontramos los pediatras y los neumólogos en nuestras consultas, cuando los padres nos traen a sus hijos con bronquitis de repetición. Y la respuesta no es sencilla.

“¿Qué es lo que le causa tantas bronquitis a mi hijo?”

Vemos a menudo que la gran mayoría de las bronquiolitis y bronquitis que presentan los niños en edad preescolar son causadas por virus (y no por alergias!!), generalmente durante el período invernal.

“Pero doctor, ¿dónde se ha contagiado mi hijo estos virus?”

Ya sea en la guardería, o el hermano que va al colegio, o cualquier contacto con una persona resfriada, son la “puerta de entrada” de los virus que producen inicialmente un resfriado, y en algunos niños, las bronquitis.

“¿Y cómo es que le bajan tan rápido los mocos a los bronquios?”

Aún no se sabe con certeza por qué algunos niños desarrollan tantas bronquitis y otros no lo hacen (incluso sus hermanos). Las causas pueden ser varias: la mayoría de estos niños presentan una cierta “inmadurez” de la vía respiratoria inferior, o sea tráquea y bronquios, en el funcionamiento de los mecanismos para expulsar las secreciones (los mocos); otros niños tienen como antecedente alguna infección vírica (como por ejemplo bronquiolitis por el virus VRS), lo que les deja una cierta “inflamación” en los bronquios; otros niños tienen bronquios más “sensibles” debido a los efectos del tabaquismo pasivo (del padre o de la madre) durante el embarazo. Los prematuros que han requerido algún tipo de asistencia respiratoria al nacer también presentan bronquitis con más frecuencia.

“¿Y hasta cuándo mi hijo/a va a sufrir estas bronquitis?”

Lo que vemos habitualmente es que entre los 3 y los 5 años, un gran porcentaje de estos niños, ya no presenta tantas bronquitis, o son más leves y fáciles de tratar. Es cuando decimos, que el niño “ha hecho el cambio”, sus bronquios ya han madurado.

“Entonces doctor, ¿mi hijo será asmático?”

Cuando los niños son pequeños es muy difícil saber si serán asmáticos o no. Lo que sí se sabe es que hay algunas situaciones o antecedentes que aumentan el riesgo de padecer asma cuando estén en edad escolar o en la adolescencia. Valoramos si el niño/a tiene la piel atópica, si tiene alguna alergia respiratoria (para esto pedimos las pruebas cutáneas) o alimentaria (principalmente al huevo, proteína de la leche de vaca o frutos secos), si tiene aumento de tipo de  glóbulos blancos (llamados eosinófilos) o de una inmunoglobulina en la analítica de sangre. Preguntamos también si alguno de sus padres o familiares cercanos presentan alguna alergia o son asmáticos. Todas estas situaciones aumentan las posibilidades de padecer asma en el futuro.

  

Artículo del Dr. Marcelo Razquin, neumólogo del Servicio de Neumología del Hospital de Nens. 

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