miércoles, 2 de enero de 2013

Vacuna contra el rotavirus

A veces cuando oímos hablar de diarreas graves o importantes, sólo pensamos en las producidas por salmonela (mayonesas, huevos, pasteles con crema). Nada más lejos de la realidad entre los niños y en una población como la nuestra.

Agente y epidemiología

El rotavirus es el microorganismo más común que causa gastroenteritis durante la infancia. Anualmente en Europa causa la muerte de alrededor de 7.000 niños con más de 150.000 hospitalizaciones por esta causa. Sin embargo, el problema es superior en los países con bajas rentas.
En los países desarrollados supone el 2,5% de las hospitalizaciones anuales en los menores de 5 años, con un 20% de casos de contactos de adultos, que también enferman. 
Es una infección estacional. En nuestras latitudes los casos se producen principalmente durante el invierno. 
El periodo de incubación de la enfermedad por rotavirus es de aproximadamente 2 días. Los humanos somos el único reservorio y la transmisión se produce por vía fecal-oral. La eliminación del virus se produce incluso después de la curación de los síntomas, durante unas 2 semanas .
Se trata de un virus que sobrevive durante largos periodos en los juguetes, superficies duras y manetas de las cerraduras de las puertas.
La transmisión puede ocurrir a través de la ingestión de agua o comida contamindada, y mediante contacto con superficies u objetos contaminados. 
La higiene de manos es fundamental para romper la cadena de transmisión del virus. 
Primera conclusión: Nos debe preocupar por su facilidad de transmisión entre las personas del entorno familiar, guarderías y parvularios. 


La enfermedad

Está caracterizada por vómitos y diarreas líquidas durante 3-8 días, y se presentan con frecuencia también fiebre y dolor abdominal. No son infrecuentes las formas acompañadas de deshidratación grave, que son las que pueden conducir a la muerte del paciente.
A veces se comporta como una diarrea crónica por la afectación de la mucosa intestinal. con las consiguientes repercusiones de intolerancia a la lactosa y a las proteínas de leche de vaca, con posibilidad de repercusión sobre la nutrición.
Segunda conclusión: No son infrecuentes la deshidratación grave y las posibles repercusiones nutricionales. 

La prevención

Las mejoras en la higiene y en las medidas sanitarias no son suficientes para reducir de forma marcada los casos de diarrea por rotavirus en los países de renta alta. La mejor manera de proteger a los bebés es vacunándolos contra el rotavirus. 
La vacuna contra el rotavirus es una vacuna oral, no se inyecta. Es una vacuna que no prevendrá la diarrea o los vómitos provocados por otros gérmenes, pero es muy eficaz en la prevención de las diarreas y los vómitos que provoca el rotavirus. La mayoría de los que la reciben, no presentan diarreas por rotavirus y, casi todos ellos, quedan protegidos de los cuadros severos de diarrea por rotavirus. 
Tanto los niños vacunados como los que no han recibido la vacuna pueden enfermear por rotavirus más de una vez, ya que existen diferentes tipos de rotavirus y porque ni la vacuna ni la infección adquirida de forma natural proporcionan una protección total frente a futuras infecciones. Sin embargo una segunda infección tiende a ser menos grave que la primera.
Tercera y última conclusión: Al disponer de una vacuna efectiva, tiene importancia aplicarla para
- Desde el punto de vista individual: Proteger a lactantes y niños pequeños frente a las formas graves de gastroenteritis aguda, previniendo sufrimientos y hospitalizaciones.
- Desde el punto de vista familiar: Se evitarán pérdidas de jornadas de trabajo de los padres y las repercusiones sobre la dinámica familiar de guarda del niño.
- Desde el punto de vista social: Reducirá la carga de enfermedad y la utilización de recursos.

Artículo del Dr. A. Martínez Roig, pediatra especialista en Enfermedades Infecciosas, y consultor clínico de la Fundació Hospital de Nens.


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