viernes, 22 de junio de 2012

Picaduras de medusa, ¿qué podemos hacer?



Algunas medusas, corales y anémonas poseen en su superficie una sustancia “venenosa” o irritante (neurotoxina), que al contacto con la piel puede provocar erupciones y lesiones de gravedad variable. En nuestro país las medusas llegan a la costa sobretodo tras la época de reproducción.

¿Qué síntomas puede producir?
El primer síntoma suele ser una sensación ardiente o eléctrica en la zona de contacto. Posteriormente darán su aparición las lesiones,  en general dibujando el área de contacto. Se pueden presentar en forma de “ronchas”, ampollas, e incluso úlceras, que por lo general pican mucho o son bastante dolorosas. En caso de afectación de una importante superficie cutánea, y sobre todo en algunos individuos predispuestos, se puede llegar a un cuadro por toxicidad generalizada, con dificultad para respirar, vómitos, calambres musculares e incluso shock.

¿Qué podemos hacer?
En primer lugar hay que comprobar que no quedan residuos de los tentáculos adheridos o incrustados en la piel del niño. Si esto es así, NO SE DEBE LAVAR LA ZONA CON AGUA DULCE, AGUA CALIENTE O HIELO.  Debemos evitar también frotar la zona o que el niño se rasque. Todo esto puede perpetuar la liberación del “veneno” y empeorar el cuadro. Si no puede valorar el caso inmediatamente ninguna persona cualificada, se limpiará la zona con vinagre o con agua de mar y se cubrirá hasta recibir atención médica. Los residuos se eliminarán cuidadosamente con pinzas o agujas, en condiciones higiénicas idóneas.
Cuando está claro que no hay residuos, en general bastará con curas antisépticas (alcohol, povidona, clorhexidina…). Para frenar la inflamación se administrarán corticoides tópicos, a los que se puede añadir antihistamínico oral (en caso de picor), o bien paracetamol o antiinflamatorios orales (en caso de dolor). El médico puede recomendarle realizar curas con antibiótico en pomadas si ve riesgo de infección.
Los casos con sintomatología general deberán ser siempre atendidos de forma hospitalaria, e incluso puede que se le recomiende llevar un “kit de emergencia”, como en el caso de las alergias a picaduras de insectos.

¿Y cómo podemos evitarlo?
Si es posible, hay que evitar los baños en zonas con abundancia de medusas. Sólo los tejidos gruesos parecen proteger del contacto (Neopreno, Lycra gruesa,…). Evite que los niños toquen animales o restos marinos; aunque parezcan muertos pueden liberar el veneno.

Entrada escrita por la Dra. M. Isabel Martínez de Pablo, del Servicio de Dermatología.  



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