martes, 19 de enero de 2016

Actualización en el calendario de vacunación infantil para el 2016





Hace unos días, la Asociación Española de Pediatría (AEP) publicó el calendario con las recomendaciones de vacunaciones para la población infantil para el año 2016. Incluye cambios sustanciales con el objetivo de incluir algunas vacunas nuevas y poder unificar las políticas vacunales de las diferentes Comunidades Autónomas.

En Catalunya estamos a la espera de nuevas indicaciones del Departament de Salut ya que está previsto durante este año 2016 incorporar al calendario vacunal sistemático la vacuna contra la varicela y la vacuna contra el neumococo. 

La vacuna contra el neumococo se está aplicando desde hace muchos años en la población pediátrica, como vacuna de las consideradas “no sistemáticas”, y a expensas de la decisión y la economía familiar, es decir, son los padres los que deciden si poner o no esta vacuna, y en caso afirmativo, deben pagarla de su bolsillo. Después de varios años de vacunar, la evidencia científica demuestra la utilidad de la vacuna en disminuir la morbimortalidad de la enfermedad invasiva neumocócica en todas las edades (los adultos también se benefician de la vacunación infantil) con importantes beneficios también desde la perspectiva de salud pública.

La vacuna contra la varicela ha estado rodeada de polémica desde que en el verano de 2013 se prohibió su venta en las oficinas de farmacia, impidiendo así la vacunación en edades precoces, como se venía haciendo en muchos pacientes. Al igual que pasa con la vacuna antineumocócica, la vacuna de la varicela se liberó para que los padres pudieran decidir si vacunaban o no a sus hijos precozmente. E igualmente debían asumir el coste de la vacunación en caso afirmativo. Desde su restricción la vacunación quedó restringida a población de riesgo y a niños y niñas de 12 años o adultos que hubieran pasado la enfermedad. 

Es posible que ambas vacunas – neumococo y varicela- se liberen para su dispensación gratuita y universal en edades precoces en las próximas semanas o meses, presumiblemente para niños y niñas ya nacidos en este año 2016. 

Otra vacuna de la que hemos oído hablar en prensa es la vacuna de la meningitis B. Es una vacuna comercializada en oficina de farmacia desde el pasado mes de octubre, pero de la cual ha habido un desabastecimiento por exceso de demanda. Está prevista que la producción y la circulación sin restricciones se reactive a corto plazo, probablemente durante la primavera. 

La vacuna de la meningitis B completa la cobertura contra un germen extremadamente agresivo: el menigococo, responsable de un porcentaje elevado de meningitis y de sepsis. Actualmente ya estamos vacunando contra otro subtipo de meningococo, el C. La incorporación de la vacuna de la meningitis B origina mayor grado de protección contra un germen con elevado potencial de producir enfermedad grave, especialmente en los niños más pequeños y en los adolescentes o adultos jóvenes. Una vez la tengamos a nuestra disposición, tendremos que integrarla en los calendarios vacunales, para respetar los intervalos necesarios entre vacuna y vacuna y minimizar las reacciones vacunales. Previsiblemente, a priori será una vacuna no financiada por el sistema, de forma que una vez más serán los padres quienes tomen la decisión última de vacunar, y asuman asimismo el coste. 

Algunos enlaces que os pueden interesar:

Dra. Amalia Arce, pediatra y responsable de E-Salud 

martes, 20 de octubre de 2015

Vacunación antigripal 2015



En pocos meses el virus de la gripe estará entre nosotros, provocando el  característico cuadro clínico de fiebre alta, mucosidad en vías altas, dolor de garganta y dolores musculares. Es una enfermedad altamente contagiosa (siendo los niños los mayores transmisores de este  virus, ya que excretan mayor cantidad de virus y durante más tiempo que los adultos) , afectando con mayor intensidad a los niños menores de 2 años y a los adultos mayores de 65 años.

La vacunación frente a la gripe es anual, y es la principal medida profiláctica para prevenir esta enfermedad. La vacuna debe ser administrada durante el otoño de cada año (de octubre a diciembre en el hemisferio norte) antes del inicio de la temporada gripal.


Pero, ¿ quiénes tienen indicación de administrarse esta vacuna?



-  Niños a partir de los 6 meses de edad y adolescentes que presenten alguna enfermedad de base (asma, hiperreactividad bronquial, diabetes mellitus, enfermedad cardiovascular, renal, pacientes inmunodeficientes, enfermedad oncológica, obesidad mórbida, etc).

- Niños sanos a partir de los 6 meses de edad, adolescentes y adultos que convivan con pacientes incluidos en los grupos de riesgo (antes mencionados).

- Los niños mayores de 6 meses sanos y no incluidos en los grupos de riesgo anteriormente mencionados pueden vacunarse frente a la gripe estacional si sus padres lo solicitan y su pediatra lo considera conveniente.

- Embarazadas

- Personal sanitario


¿Cuantas dosis hay que administrar a los niños?


Depende de la edad y si recibió alguna dosis previa de esta vacuna,

-  De 6 meses a 8 años de edad:   
            2 dosis (separadas al menos por 4 semanas)
            1 dosis (si ya ha recibido 2 dosis previas de vacuna antigripal,  en años anteriores)

- Mayores de 9 años (al igual que los adultos): 1 sola dosis de vacuna antigripal



Fuente:  Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP). http://vacunasaep.org/documentos/manual/cap-26


Contenido redactado por el Dr. Marcelo Razquin, neumólogo.

martes, 25 de agosto de 2015

Visita al especialista en Ortodoncia: ¿de qué se ocupa y cuándo hacerla?



¿Para qué visitamos al ortodoncista?

El especialista en ortodoncia valora el equilibrio y la armonía en el crecimiento maxilofacial, y su repercusión en los dientes. 

Se detectan hábitos como pueden ser la succión del pulgar, la interposición lingual o labial, así como disfunciones respiratorias o musculares que en edad de crecimiento pueden ser lesivas para el correcto desarrollo de los huesos.

¿A qué edad podemos realizar una primera visita a ortodoncia?

A una edad precoz, como por ejemplo los 6 años se pueden detectar ya algunos desequilibrios. La detección temprana permite reconducir o aminorar su impacto, aprovechando el crecimiento que se va a producir en años posteriores. De alguna manera, la función es preventiva de problemas que conllevarán un tratamiento más complicado y costoso. 


¿Cuáles son las alteraciones más frecuentes que se encuentran?

Se valoran agrupándolas por los planos espaciales de la cara: transversal, anteroposterior y vertical.

En cada uno de estos planos se puede producir alteraciones originando mordidas cruzadas, mordidas abiertas, sobremordidas, etc.

En todos los casos se puede encontrar falta de espacio para la correcta colocación de los dientes. 

¿Cuál es el beneficio de empezar una ortodoncia temprana, sin esperar a que todas las piezas hayan erupcionado?

Se utilizan técnicas que aprovechan el crecimiento del propio niño, de forma que al reconducirlo a la normalidad, se obtienen mejores resultados.

Precisamente en los momentos de crecimiento es cuando es interesante eliminar o reducir hábitos, equilibrar la musculatura y normalizar la función respiratoria. 

Además en esta época se suele tener muy buena colaboración de los niños y de las niñas para poder seguir el tratamiento. 




¿Qué experiencia tenemos en este tipo de tratamientos?

Desde 1972 en el Servicio de Ortodoncia se han realizado más de 40.000 tratamientos, siguiendo una misma filosofía de actuación, aunque en proceso continuo de incorporación de nuevas técnicas y materiales. 

Si tienes dudas sobre el crecimiento maxilofacial y dental de tu hijo/-a, ¡no dudes en consultarnos!


Artículo de la Dra. Montserrat Riera Puig, del Servicio de Ortodoncia de la Fundació Hospital de Nens de Barcelona



martes, 14 de abril de 2015

El asma bronquial en la infancia

El asma bronquial es una enfermedad del bronquio. Con mucha frecuencia debuta en la infancia. De hecho es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia y 1 de cada 10 niños o niñas tiene asma.

El asma afecta a la mucosa del bronquio, que se inflama y hace que se contraiga.

El asma se produce por predisposición familiar, existiendo algunos desencadenantes como las infecciones o sustancias ambientales. Algunos niños y niñas tienen alergia a determinados componentes del ambiente como los ácaros del polvo doméstico o el epitelio animal, que pueden desencadenar las crisis.

Los síntomas son tos, sibilancias (pitos), sensación de ahogo y a veces, opresión en el pecho.
Existen diferentes estrategias terapéuticas en el tratamiento del asma: por un lado deben tratarse las crisis, pero por otro lado, si son muy recurrentes puede ser necesario un tratamiento de mantenimiento y estudiar los posibles desencadenantes.

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) ha publicado el decálogo del asma, que nos ayuda a entender mejor la enfermedad.  



El año pasado organizamos una jornada dirigida a los padres para hablar del asma y las estrategias terapéuticas, ofrecer conocimientos y herramientas a las familias para convivir con la enfermedad y responder todas las dudas que se planteaban. La jornada fue todo un éxito y volvemos a organizarla el próximo día 25 de abril. Los neumólogos del hospital resolverán todas las dudas que os planteáis. 
Si queréis asistir, podéis realizar la inscripción gratuita en este enlace. Os esperamos! 


jueves, 26 de marzo de 2015

Infancia y pantallas: Consejos para una buena salud visual

La aparición de las pantallas en la vida de los niños y las niñas es incuestionable. La indudable atracción que ejercen para ellos también. Entre los profesionales, especialmente entre los que se dedican a cuidar de la salud visual, existe preocupación por los efectos a corto, medio y largo plazo del uso de los diferentes dispositivos, ya que en verdad estamos ante una realidad reciente para la que todavía no hay demasiados estudios científicos. 
Para minimizar los efectos indeseables sobre la visión, el Servicio de Oftalmología ha desarrollado una serie de consejos en el uso de pantallas. Aunque nuestra inspiración son los niños, niñas y jóvenes, estos consejos son útiles también para los adultos. 




miércoles, 29 de octubre de 2014

Ejercicio físico: Taquicardias, mareos, sofocos y dolor torácico



Es muy frecuente que en el primer trimestre del curso, cuando los niños vuelven a sus rutinas y retoman las actividades físicas, tu hijo se queje de mareos o pinchazos en el corazón cuando hace deporte. En la consulta de cardiología abundan este tipo de cuestiones en estos meses de otoño.
La mayoría de veces, estos síntomas se deben a que sus músculos han permanecido varios meses sin gran actividad, en el reposo veraniego, y al retomar una actividad física más intensa y constante se generan cambios fisiológicos en su estructura. Esto, en la musculatura torácica se puede interpretar como “pinchazos del corazón” o incluso dificultad al respirar.

El corazón es un músculo más y, como tal, hay que ejercitarlo. Un corazón “cansado” o poco entrenado late más rápido porque ha perdido fuerza de contracción. Solo hay que ver que los grandes atletas tienen frecuencias cardiacas muy bajas porque sus corazones son muy potentes (así se explica el mito de las 28 pulsaciones por minuto de Miguel Indurain). Con el entrenamiento, el corazón se hipertrofia, aumenta la fuerza contráctil y la taquicardia disminuye. Con eso, ganamos resistencia física.

Ahora bien, dejando de un lado el dicho de que “lo más frecuente es lo más probable”, no hay que olvidarse de consultar a tu médico. Sobre todo hay que estar alerta si existen antecedentes en la familia de enfermedades cardiacas, en especial arritmias, muerte súbita o tu hijo, además de marearse o quejarse de pinchazos, ha llegado a perder la conciencia. Es conveniente descartar la presencia de malformaciones cardiacas o arritmias que puedan empeorar al someter al corazón a un estrés físico.

Un electrocardiograma es una prueba muy sencilla de realizar y disponible en todos los centros médicos. Nos permite descartar numerosas enfermedades cardiacas prevenibles. Las asociaciones europea y americana de cardiología, en sus últimas recomendaciones, están poniendo mayor énfasis en la necesidad de realizar un electrocardiograma a los niños y adolescentes que realicen deportes de competición y valoran positivamente extender esta práctica incluso también a los no deportistas.

En resumen, este tipo de síntomas son frecuentes al reiniciar la actividad física y en la mayoría de casos no implican una patología cardiaca. Para disminuirlos o evitarlos conviene reiniciar esta actividad aumentando la intensidad paulatinamente y respetando los tiempos de reposo. Una buena hidratación y alimentación también contribuirán a evitar mareos o síncopes.

Artículo del Dr. J. Manuel Siurana, pediatra y cardiólogo de la Fundació Hospital de Nens de Barcelona